Acerca de susanacoello

Soy psicóloga clínica, trabajo en Promoción de Salud. Las personas somos un todo integrado y por tanto la salud y la enfermedad no son dos estados opuestos, sino que es una escala continua, desde la enfermedad y el deterioro en un extremo hasta la calidad excelente en el funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestra mente, en el otro extremo. En lugar de "curar" los problemas de salud que tienen que ver con los comportamientos de las personas (obesidad, adicción, hipertensión, colesterol, ansiedad, depresión, insomnio...), tratamos de promover que las personas prefieran y escojan conductas saludables como la actividad física,huir de las adicciones, alimentarse de forma equilibrada, pensar de manera racional y práctica. Aceptar mis limitaciones (lo que no puedo cambiar) y mejorar lo que sí depende mi.

Hora de preocuparse

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Ya sé que a veces cuando oímos consejos sobre ser más felices nos preguntamos”  sí, muy bonito…pero ¿cómo se hace eso?” es decir, es bueno que sepamos que conductas (qué hacemos) hay que llevar a cabo para conseguir “animarse…ser más feliz…o soltar lastre”.

Me gustaría proponer un ejercicio que puede ayudarnos a librarnos de algunas preocupaciones rumiantes, esas que vuelven cada x tiempo y carcome nuestras energías positivas.  Se llama Hora de preocuparse.

Cada tarde busca 30 minutos para estar sola, tranquila sin interrupciones y cómoda.  Sin música ni distracciones y disponte a preocuparte, enfréntate a tus miedos y tus motivos para buscar la raíz.  A veces no está tan escondido, sino que lo tienes delante de las narices.  Por ejemplo busca en tu día a día…el trabajo…casa, hijos, pareja, familia…busca ¿qué pensamiento o imagen te agita la respiración y el corazón cuando estás tratando de dormir o te distrae cuando estás en otra cosa??

Igual tardas días en detectarlo…pero lo harás…porque tiende a invadir nuestra cabeza cuando estamos con la guardia bajada relajadas.  Pero no tienes prisas así que sigue así cada día practicando 30 minutos.

Cuando lo tengas no te molestes en tratar de descubrir si realmente es o no lo importante…no importa preocúpate…esos 30 minutos son para hablar contigo misma sobre tus problemas y miedos…son un tiempo que te concedes como derecho a la pataleta y a la queja legítima (esto te pasará al principio, pero en seguida pasarás a una fase en que aceptas lo que pasa y buscarás una solución o un alivio).

Es un tiempo de calidad que te dedicas a ti misma (como lo harías sin tanto escaqueo con una buena amiga o una hermana una hija), de escuchar a tus preocupaciones honestamente y en frío.  Si quieres llorar hazlo es saludable para descargar tensión, pero no te conformes con el sólo desahogo y ve más allá, día a día planea una solución, y si no funciona…otra; y si tampoco, otra y tantas como se te ocurran, es gratis y absolutamente privado.

Y serás más capaz de analizar pros/contras y consecuencias de cada una de las soluciones que se te ocurran, y la duración de cada una de esas consecuencias buenas y malas.  Por ejemplo si me siento mal por cuidar a mi madre más de lo que creo justo respecto a mis hermanos/as y eso me tiene siempre frustrada o internamente enfadada…analízalo, quéjate en un folio y escríbelo (en otra entrada hablaré sobre el poder psicológico que tiene escribir las cosas), piensa en soluciones, elige una aceptando las consecuencias negativas que sabes que tendrá con mucha probabilidad, por ejemplo, “mi hermana se va a enfadar conmigo y mi madre protestará”, puedes prepararte para aceptarlo (porque ya has valorado que estas consecuencias probablemente no durarán mucho tiempo (por ejemplo, tu hermana no estará perennemente enfadada ni tu madre protestará para siempre).

Si cada día haces esto, cada vez conseguirás acercarte a tus verdaderos problemas.  Cuando no atendemos a nuestras preocupaciones, éstas se hacen más insistentes y pesadas y acaban  secuestrando todas las energías…como lo haría tu hijo pequeño cuando no le atiendes y te persigue…reclama…llora…hace ruido…se pelea…todo es para llamar tu atención (y lo consigue).  Igual que las preocupaciones, mejor atiéndelas y verás que cada vez son más pequeñas, interfieren menos y ya parecen pesar menos.  Los primeros días duele…pero podemos manejar esos niveles de ansiedad sin secuelas ni problemas.  La ansiedad (los nervios) sólo es muy desagradable, pero no mata…sólo nos pone alerta y a tope para pensar /luchar/huir con más eficacia.Apróvechala para pensar soluciones.

Cuando aprendemos a Ocuparnos de los problemas, en lugar de PRE-Ocuparnos…entonces estaremos soltando lastre.

Que tengáis un buen fin de semana chicas.  Empezad el lunes!!

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Soltar lastre

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Un psicólogo en una sesión grupal levantó un vaso de agua, todo el mundo esperaba la típica pregunta: ¿Está medio lleno o medio vacío? Sin embargo, preguntó:

– ¿Cuánto pesa este vaso?

Las respuestas variaron entre 200 y 250 gramos.
El psicólogo respondió: “El peso absoluto no es importante, depende de cuánto tiempo lo sostengo.

Si lo sostengo 1 minuto, no es problema
Si lo sostengo una hora, me dolerá el brazo
Si lo sostengo 1 día, mi brazo se entumecerá y paralizará.

El peso del vaso no cambia, pero cuanto más tiempo lo sujeto, más pesado, más difícil de soportar se vuelve.”

Y continuó: “Las preocupaciones son como el vaso de agua.
Si piensas en ellas un rato, no pasa nada.
Si piensas un poco más empiezan a doler y si piensas en ellas todo el día, acabas sintiéndote paralizado, incapaz de hacer nada.”

Acuérdate de soltar el vaso

Aprobados

¿Recordáis cuánto nos emocionaba un aprobado en el colegio?  Nos sentíamos elevados, nutridos de energía para seguir, especialmente cobraba sentido cuando eras felicitado por alguien. Esto es reforzar, igual que reforzamos al felicitar y atender a los niños cuando queremos que vuelvan a repetir lo que acaba de hacer bien (por ejemplo ha recogido los juguetes).

Cuando crecemos somos reforzados y felicitados por cualquier logro con menos frecuencia, a veces casi nunca…pero no por eso el refuerzo deja de afectarnos.  No es que los necesitemos, pero nos da un empujón bestial.  Es una potente arma para motivar y llenar de energias a las personas que tenemos alrededor. Todo el mundo tiene una tendencia natural a querer ser mejor cada vez…avanzar y superarse. Nos gusta y nos motiva tanto como a los demás.

¿Cuánto hace que no felicitas honestamente a alguien por cualquier mérito que aprecies en él o ella?  ¿Cuándo fue la última vez que pensaste algo agradable de alguien y no lo dijiste? Y no sólo a alguien cercano…¿Qué tal lo de sonreír o alabar el aspecto a un desconocido/a? ¡¡Ohhhh noooo vaya a ser que se lo crea y se crezca y sea un poco más feliz!!!

Tarea de la semana…dale un aprobado a alguien por cualquier cosa que te guste honestamente.  Así a lo loco, como en este corto que os enlazo y espero que os guste.

Bofetadas de realidad: “Simplemente no te quiere”

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A veces la vida nos da una bofetada… y mejor que consolarnos creyendo que no nos la merecemos y quejarnos por lo injusta que es la vida con nosotras…haríamos mejor en aceptar, tragar fuerzas, sacudirnos el polvo y continuar SIN esa persona.

Sea a causa de una separación, divorcio o fallecimiento, lo que sentimos es al fin y al cabo parecido: La ausencia.

Por supuesto que es necesario llorar las pérdida y desahogarse de vez en cuando con una persona que haga de “confidente” siempre que lo necesitemos, pero será una concesión, un permiso que debemos darnos cada vez menos hasta que podemos recordar sin sufrir. Nunca se olvidan a las personas importantes y lo que disfrutamos de ella deja una marca que dura siempre y nos hace como somos.

Y también podemos seguir lamentándonos, o esperar a que la vida ponga las cosas en su sitio algún día y nos recompense…pero la realidad simplemente no cambiará las cosas.

Lo siento, pero así son las cosas y cuanto menos víctimas nos sintamos más fuertes seremos.

Pido perdón

Lo que haces y dices tiene un efecto en los demás, a veces imborrable.

Lo que haces y dices tiene un efecto en los demás, a veces imborrable.

Hay cosas que simplemente no se deben hacer ni decir porque son dañinas y sólo eso, no ayudan al otro a crecer o mejorar, sólo se dicen como en un intento desesperado de desahogar la frustración de que las cosas y las personas no son como quisiéramos.  Como  cuando estamos tan ofendidos que decimos barbaridades a otro.

Pero tampoco es conveniente que nos sintamos responsables del sufrimiento que algunos actos u olvidos nuestros puedan tener en los demás…hay personas que chantajean emocionalmente y tienen una excesiva dependencia de los demás.

Encontrar un equilibrio entre ambos extremos no es fácil…tendremos que ir aprendiendo y dejaremos pequeñas heridas en los demás, que tendremos que ayudar a curar.

¿y qué?

Cada vez parece más clara la conexión que existe entre el carácter optimista y el buen estado de salud general. Pero ¿cómo se hace eso del optimismo? Diría que mejor ser realista, para que seamos capaces de ver el lado negativo de las cosas vacunarnos contra sus efectos, y cuando sientes que incluso aunque pasara eso que temes (pesimismo)…tienes un plan para aceptarlo o minimizar sus efectos… en ese momento es cuando puedes preguntarte con tranquilidad ¿Y qué?vidasimple